José Cademartori
Radio Nuevo Mundo, El Siglo, 19 Octubre, 1999
Representando
a 300.000 afiliados, los 520 delegados que asistieron al Congreso Ordinario de
la CUT de hace dos semanas, adoptaron decisiones de gran trascendencia para el
futuro próximo. Pese a las falencias que ha arrastrado el movimiento sindical
en los últimos años, la Central Unitaria continúa siendo la más grande
organización de masas que existe en el país. Ninguna otra se le iguala en número
y potencialidad, sea en el plano político, sindical o gremial. Por lo demás, se
encuentra en plena etapa de recuperación y su poder de convocatoria está
creciendo como lo demostraron las movilizaciones nacionales de Mayo y Agosto
pasado. La derecha sigue apostando al debilitamiento de la organización laboral,
para aumentar la explotación y para ello nada mejor que la atomización de los
trabajadores, sea por motivos económicos individualistas o profesionales, razones
partidistas, racistas o hasta religiosas.
El reciente Congreso
y las decisiones adoptadas demuestran el nuevo y alto nivel de madurez alcanzado
por la dirigencia sindical. Las diferencias partidistas continúan Pero, va
quedando atrás uno de los mayores peligros : El paralelismo sindical, la
exacerbación de las diferencias partidistas, las cuales se ahondan a menudo en
tiempos electorales, como los actuales. También van quedando atrás, las
divergencias en torno al gobierno de Frei, cuya actitud despectiva ante las
organizaciones sociales no empresariales, ahora es repudiada por todas las
corrientes sindicales. Se afianza así el principio de la independencia del
movimiento sindical frente a los patrones, a los gobiernos de turno, o a las
imposiciones de los partidos políticos. Por todo esto resultan valiosos los
acuerdos adoptados por consenso, en torno al rechazo al modelo seguido frente a
la crisis económica ; la presentación de una propuesta única para ser
presentada a los candidatos presidenciales ; la Jornada Nacional de Protesta
a realizarse el 28 de Octubre y la Consulta Plebiscitaria, si no hay respuesta favorable
del gobierno, para ratificar y fijar fecha al Paro Nacional.
Los principios
clasistas de independencia sindical constituyen la bandera permanente de la Izquierda,
hoy levantados únicamente por la
candidatura de Gladys Marín. Es cierto que una parte de los trabajadores adhiere
a Lagos y a la Concertación. Pero hoy, después de 10 años de desilusiones, ese
apoyo se está diluyendo. Según la
encuesta CERC las aprobaciones al gobierno de Frei bajaron en el último año de
54% al 48% y los rechazos aumentaron de 36% al 41%. Por otro lado, todavía hay un 12% de consultados que no manifiesta
preferencia por ningún candidato. Es también de tener en cuenta que otro 18% de
simpatizantes declarados del PPD y el PS (correspondientes a un 5% del
electorado total) simplemente no están por favorecer la continuidad del actual
régimen y presumiblemente se inclinarían más a la izquierda que a la derecha. En
resumen, hay una parte de indecisos, más los que se inclinan por el blanco o el
nulo y más quienes, desde el PS y el PPD, miran hacia la Izquierda, todos los cuales podrían ser ganados para
fortalecer las posiciones de la clase trabajadora en la economía y la vida del
país.