José Cademartori
Radio Nuevo Mundo, El Siglo, 7 de Septiembre 1999
América Latina ingresa al nuevo siglo en medio de una tensa crisis económica. Si la década de los 80 fue "la década perdida" por el enorme retroceso causado por las dictaduras militares y la implantación del modelo neoliberal, la que termina es la década "frustrada". Se dijo que en los noventa los pueblos recuperarían las conquistas arrebatadas, gracias a que las nuevas democracias corregirían los excesos del modelo neoliberal con la consigna "crecimiento con equidad". Nada de esto se ha cumplido y la prueba es la depresión que está afectando a la mayoría de los países, con su cortejo de desempleo, rebaja de sueldos y salarios y bancarrota para millones de pequeños y medianos empresarios.
Pero, lo más importante es que la crisis económica está agitando a las masas en todas partes que están dando señales de una creciente actividad. En Brasil, que representa la mitad de la población y de la economía del continente, los partidos de izquierda - PT, LD y PC y otros - convocaron a una gigantesca marcha sobre Brasilia para exigir cambios en la política económica. Ahora se anuncia que la Conferencia Nacional de Obispos, convocó a una protesta denominada "El Grito de los Excluídos" con movilizaciones en más de mil municipios del país. El Presidente Henrique Cardoso se encuentra en el foso de la popularidad a seis meses de haber ganado la reelección y hay públicas disensiones en su coalición de gobierno entre los que quieren seguir con el modelo económico y los que quieren introducirle cambios. En Ecuador, los paros, huelgas y bloqueos de caminos, con la participación destacada de los pueblos indígenas obligaron al gobierno a dar marcha atrás en el alza del combustible y a descartar otras medidas del F.M. I. El Presidente ha estado a punto de declarar la moratoria del pago de la Deuda Externa y se encuentra aislado y sin respaldo político. La situación en Colombia también se ha desestabilizado, no sólo por los avances de las FARC que controlan ya el 40% del territorio, sino por el paquete contra las conquistas de los trabajadores que pretendió implantar el gobierno de Pastrana, obligado a retirarlo después de un imponente Paro Nacional. La crisis económica está provocando estragos sociales en Argentina, Perú, Bolivia, Paraguay y se extiende a otros países del continente.
En Venezuela los desastrosos efectos del neoliberalismo en la población venían desde hace años. Ellos explican en buena medida el profundo vuelco político que se ha producido con un Presidente que se ha comprometido a rechazar el modelo transnacional e impulsar una nueva democracia. Chávez conquistó un apoyo del 90% del electorado, algo inédito en el continente y su experiencia tendrá mucha importancia para las fuerzas progresistas de América Latina. Hay que agregar lo que puede ocurrir en Uruguay, donde el candidato del Frente Amplio, Tabaré Vásquez está encabezando las encuestas para las presidenciales de Octubre. Están sonando las campanas de una nueva etapa histórica para nuestros pueblos.