José Cademartori
Radio Nuevo Mundo, El Siglo, 3 de Agosto de 1999
El ex Presidente de la CUT y actual diputado Manuel Bustos reconoció el
clima de irritación existente contra el gobierno, "lo que nos puede costar
carísimo en las próximas elecciones", según confesó públicamente. Agregó
que en su comuna se encuentra a diario con gente que tiene hambre, hombres
que están robando, mujeres que se prostituyen para que sus hijos no mueran.
Comparó esta situación con los 450 millones anuales que se asignan algunos
directores de grandes empresas. Por su parte, el economista DC French-Davis
atribuyó la sensación generalizada de insatisfacción social al
empeoramiento en la distribución de los ingresos y éste a la confianza
extrema que los gobernantes han tenido en el sector privado. French-Davis
se suma a los muchos economistas que están pidiendo reformas profundas al
modelo actual y un mayor papel del Estado en la economía.
Mientras la mayoría de los chilenos está sufriendo los efectos de la crisis
económica, los balances semestrales de las grandes sociedades anónimas
muestran que a la mayoría de ellas, no las ha afectado mayormente. De una
muestra de 72 sociedades, 52 de ellas muestran utilidades. En el sector
comercio, forestal, manufactura y telecomunicaciones, son contadas con los
dedos las que han tenido pérdidas. Pero no son pocas, las que ni han tenido
pérdidas, ni sus ganancias disminuyeron. Al contrario. Por ejemplo, 26 de
las 29 corredoras de la Bolsa, tuvieron ganancias netas. En el conjunto,
las compañías bursátiles aumentaron sus utilidades desde unos 15 mil
millones el año pasado a 37 mil millones, ahora. O sea, en plena crisis,
multiplicaron sus beneficios por 2,4 veces. Por su parte, un solo banco
tuvo pérdidas, a la vez que los 29 restantes, privados, extranjeros y
financieras obtuvieron 155 mil millones de pesos de excedentes.
A pesar de sus impresionantes ganancias, los bancos privados se niegan a
aliviar la difícil situación de sus clientes pequeños y medianos. Los
patéticos llamados de Frei y Aninat caen en el vacío, sólo el Banco del
Estado ha implementado algunas ayudas. Esto demuestra una vez más el
desprecio que los grandes capitalistas sienten por los de abajo.
Entretanto, los nuevos conquistadores españoles de ENERSIS despidieron a
350 empleados, empezando por los mayores de 55 años. Medida similar ha
anunciado la Telefónica y otro tanto se aprestan a hacer, las privatizadas
empresas sanitarias.
Mientras Frei se muestra incapaz de actuar y la Derecha económica sólo
quiere aprovecharse del momento, los candidatos del sistema, Lavín y Lagos,
se declaran convencidos de que en seis meses todo habrá mejorado. Pero, en
tanto los problemas económicos de la gente se agravan, las respuestas sólo
pueden venir del movimiento social organizado, antes de que empiecen los
saqueos, el vandalismo y la delincuencia desbordada.